CADAHÍA FERNÁNDEZ, ESTRELLA / FERNÁNDEZ DE SIMÓN, BRÍGIDA
La necesidad de nuevas fuentes de suministro de madera de calidad para tonelería, con el fin de conservar las actuales zonas suministradoras y buscar nuevas y más rentables aplicaciones a nuestras zonas forestales, ha conducido a contemplar la utilización del roble español como alternativa al francés y americano, de uso habitual en enología.
De las cuatro especies estudiadas, las maderas de Q. robur; Q.petraea y Q. pyrenaica son las que han presentado mejores características. Su composición química (polifenoles, taninos y volátiles de interés enológico) ha resultado similar a la mostrada por las mismas especies de origen francés. Sus propiedades estructurales (malla, grano, densidad y permeabilidad) han sido idóneas para uso enológico. Su aptitud ha sido además puesta de manifiesto con un vino de la Rioja Alavesa envejecido en barricas de estas maderas, cuyas características de calidad, sensoriales (color, apreciación gustativa, olfativa y visual) y químicas (polifenoles y volátiles relacionados con la madera) han resultado equiparables a las del vino envejecido en barricas de roble francés, de reconocida calidad para crianza de vinos.
El conjunto de los resultados obtenidos es realmente esperanzador para el uso de madera de roble español en el envejecimiento de vinos, ya que puede considerarse adecuada no sólo la madera de las especies tradicionalmente usadas en tonelería (Quercus robur y Q. petraea), sino también la madera de Quercus pyrenaica, que no se había utilizado con anterioridad, y de la que se dispone de unas 260.000 Ha de masa forestal arbolada.