ORELLA MARTÍNEZ, JOSÉ LUIS
¿Fue el fascismo la tentación de un falso paraíso? ¿Benito Mussolini fue un estadista o un político que hundió Italia? ¿Cuáles fueron las palabras mágicas que sedujeron a centenares de miles de personas, haciéndoles vestir la camisa negra? El fascismo en la actualidad es un movimiento denostado. De hecho, se hace uso de su nombre como sinónimo de violencia y racismo. Sin embargo, el fascismo surgió como un movimiento revolucionario que atrajo a la juventud, que pidió el derecho de voto de la mujer y que trató de dar voz a las masas populares frente a la oligarquía liberal de la época. Su atractivo estético lo hizo afín a los movimientos vanguardistas, pero como todo nacionalismo, sus seguidores lo vivieron como una religión secular. Por esta y otras razones, el fascismo, a nivel histórico, no pierde actualidad académica por su enorme poder de sugestión, promoviendo ideales de transformación que lleven a la formación de una comunidad ideal. Cuando el fascismo llegó al poder en 1922, Mussolini apeló a la modernización de la sociedad, reclamando para Italia un futuro glorioso, por ser los herederos de los r