CENTRO DE INICIATIVAS CULTURALES DE LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA
Coherencia, honestidad, compromiso e implicación, son algunos de los términos que definen el relato socialmente útil que desde sus inicios, a mediados de los años ochenta, la práctica artística de Alonso Gil (Loncho) desarrolla.
Los trabajos de esta muestra evidencian que la necesidad de intervención social se antepone a la espectacularización del mundo del arte. Y es justamente éste uno de los aspectos más sorprendentes y seductores de su obra, que Gil no desarrolla una crítica político social «al uso». Su activismo no se instala en la queja ni en la denuncia facilona, no explota el dolor de los demás sino que, por el contrario, antepone la urgencia de la intervención social al brillo del espectáculo y a la banalización. Su acercamiento al otro no se inclina al victimismo ni hace uso de una óptica voyerista, sino que prioriza el factor humano y contempla las condiciones estructurales de los marcos políticos, sociales y económicos que llevan «al otro» a habitar situaciones extremas.
Esta exposición de Alonso Gil lo deja muy claro: No todo vale y no vale todo...pero es obvio que todo importa.