La música trasciende lo individual para convertirse en un fenómeno colectivo que refleja y da forma a las dinámicas sociales, históricas y políticas. Este libro analiza cómo el discurso social, entendido como una narrativa compartida, permite desentrañar los significados profundos del fenómeno musical y su potencial transformador. Se abordan aspectos clave como la escucha colectiva, la mediación tecnológica, los espacios de interacción y las dinámicas de distribución y consumo. Además, se exploran las canciones y melodías como herramientas de identidad y agentes de cambio social, así como el papel de la educación musical en el desarrollo de una comprensión crítica de su impacto cultural. A través de enfoques teóricos y estudios de caso, la obra revela cómo la música puede desafiar estructuras, fomentar cohesión y servir como una potente herramienta comunicativa en la sociedad actual.