ENRIQUE SANZ NEIRA E ISMAEL AMAROUCH GARCÍA
En este libro (inédito en su abundante documentación gráfica) se analiza la verdadera dimensión industrial de unos complejos cuya importancia económica y cultural fue durante décadas discutida o minusvalorada. Más allá del aura romántica del cine, rara vez su arquitectura ha sido descrita como patrimonio cultural.
La idea que motiva este libro surge de una paradoja: la necesidad de construir espacios físicos para dar forma material a mundos que solo existen como ilusión.
Entre 1910 y 1985, Madrid acogió una serie de arquitecturas concebidas para hacer visible lo irreal, para transformar estructuras y sistemas de iluminación en relatos, emociones y ficciones que se compartirían en las pantallas.