SONIA RODRIGUEZ SANCHEZ
Las reestructuraciones empresariales -en situaciones de crisis- tienen como objetivo el saneamiento y continuidad de la empresa para evitar el agravamiento de las dificultades económicas y la insolvencia. En este contexto, las modificaciones estructurales desarrollan un papel importante. Pero los mecanismos específicos de tutela de los intereses de acreedores previstos para estas operaciones tienen un alcance limitado y no son suficientemente efectivos para evitar que la operación se realice en fraude de acreedores y que los acreedores deban soportar un sacrificio mayor en la satisfacción de sus créditos en caso de concurso.